Algunos ya lo sabréis, otros ni siquiera le conoceréis, pero la entrada de hoy va dedicada a MIKA y su concierto del pasado 18 de Abril en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Porque sí, porque se ha ganado a pulso este espacio y mi admiración.
18 de Abril. El día empezó más temprano de lo esperado y se planteaba más largo de lo habitual. Había quedado con Aines y Alba a las 9.00 de la mañana para ir a hacer cola. ¿Locas? Quizás. Pero todas coincidíamos en que queríamos verle de cerca.
12 horas de espera. Las horas pasaron rápidas y lentas, alternando los nervios con la emoción. Compartimos el tiempo con nuevos rostros y, tumbadas en el suelo, vimos las nubes pasearse sobre nuestras cabezas mientras las notas de alguna canción llegaban a nuestros oídos a través de los auriculares de nuestros respectivos iPods. Las nubes presagiaban lluvia pero, por suerte, parecieron apiadarse y contuvieron el aguacero. Incluso, de vez en cuando, nos regalaron algún que otro rayo de Sol.
Los segundos se volvieron torpes y perezosos conforme se acercaba la hora del concierto. En mi fuero interno, los nervios y los grititos del océano de jovencitas de hormonas revolucionadas empezaban a despertar mis ansias asesinas. Pero dejaron de importarme cuando en el Palau Sant Jordi resonaron las primeras notas. Y entonces apareció ÉL, en medio de una entrada estelar —en su sentido más literal.
A partir de ese momento todo se vuelve casi irreal. Canté, forcé mi voz —ignorando el dolor de cuello— en un intento de gritar más y más. La voz de MIKA sobresalía (muy) ligeramente sobre el canto de la entregada multitud. Su voz de falsete, sorprendentemente, me pareció incluso mejor que en los CDs. Sus bailes, su español y su catalán, por haber venido desde París en taxi, por su alegría y su vitalidad en el escenario, por su ritmo, por su habilidad para animar el público y para crear espectáculo… las casi dos horas del concierto pasaron con una irreal rapidez.Puro espectáculo. Pura música. 12 horas de espera y un gran concierto. Con un gran músico y una magnífica compañía. ¿Que si volvería? Ya estoy deseando repetir.
We are young. We are strong. We’re not looking for where we belong.We’re not cool. We are free. And we’re running with blood on our knees.MIKA: Kick Ass
PD: Agradecer a Alba, de Desilusiones en un Paddock, las fotos del concierto. Próximamente (indirecta), su reseña del concierto en su blog. Sobra decir que le cortaré la cabeza a cualquiera que robe alguna de estas fotos sin el permiso de su autora. Quedáis avisados.



