· Título: Roig robí
· Título original: Rubinrot
· Saga: El amor más allá del tiempo
- Roig robí (“Rubí”)
- Blau safir (“Zafiro”)
- Verd maragda (“Esmeralda”)
· Autor: Kerstin Gier
· Traductor: Montserrat Camps Gaset
· Editorial: La Galera
· Fecha de publicación: octubre del 2010
· Páginas: 360
· Páginas web de interés:
· Sinopsis:
El concepto de «chica normal» no aplica para Gwendolyn Sheperd, por mucho que ella intente llevar una vida de adolescente corriente y moliente. Y no aplica porque no es fácil mantener la ficción de normalidad cuando vives en una imponente mansión londinense y perteneces a una familia en la que algunos miembros heredan un gen que permite viajar al pasado…
Afortunadamente para Gwen, todas en casa (su estirada abuela Lady Arista Montrose, su insufrible tía Glenda, su atolondrada tía abuela Maddy, incluso su madre) parecen convencidas de que la heredera del gen en cuestión es su prima Charlotte, quien lleva años preparándose para el día D. De hecho, todo indica que el salto de iniciación se va a producir de un momento a otro porque la elegida sufre los mareos que, dicen, anuncian el viaje… Claro que ella tampoco se encuentra demasiado bien. Y cuando todos están mirando hacia Charlotte, ¡la que se traslada al pasado es la propia Gwendolyn! ¡Ella es el Rubí del que la profecía dice que cerrará el «Círculo de los Doce»!
¿Qué le toca hacer? Lo más urgente es, y no resulta nada fácil, aceptar su destino. Y viajar al siglo XVIII para afrontar al temible Saint Germain, alquimista en posesión del secreto de la telequinesia. La misión consiste en recomponer el hilo de la historia oficial del Círculo, interrumpida por una viajera anterior que desconfiaba de las intenciones de quienes lo gobiernan. Pero pronto las certezas heredadas se tambalean y Gwen, acompañada del undécimo viajero en el tiempo, el ¡¡¡guapísimo!!! Gideon, se ve embarcada en una aventura incluso más emocionante que una azarosa carrera a través del tiempo...
· Reseña:

Se nota que
Roig Robí (“Rubí”) es el primer libro de una trilogía; es un libro muy introductorio. Se presentan personajes, espacios, más personajes… en definitiva,
se prepara el terreno de cara a los libros siguientes. También he de reconocer que en algún momento me he sentido un poco confundida entre tanto nombre y parentesco, pero poco a poco me he ido situando y familiarizándome con

el mundo que ha creado Kerstin Gier.
La trama es un poco lineal pero, lejos de ser pesado,
Roig robí es un libro de lo más adictivo. Y, de hecho,
si hay algo que me ha sorprendido del libro eso es la rapidez con la que se lee y lo adictivo que resulta. Las páginas vuelan sin que el lector se dé cuenta, desaparecen; y, de repente, aparece el epílogo y te das cuenta de que has llegado al final, pero necesitas más. ¡Menuda suerte la mía de que ya tenía a mano
Blau safir (“Zafiro”)!
A ver, debo reconocer que he disfrutado mucho el libro,
pero no me ha parecido el bombazo que esperaba. Que sí, que está bien y el tema de los viajes en el tiempo es un plus importante; sin embargo, me ha parecido desaprovechado y me he quedado con la sensación de que le podría haber dado mucho más juego a la historia. Además,
la pareja protagonista tampoco aporta nada nuevo al panorama de la literatura juvenil: Gwendolyn es el prototipo de protagonista femenina torpe y Gideon el chico atractivo de turno. Y el romance de combustión instantánea, claro
(y es una pena porque al principio parecía que iría con más calma, pero no).
Otro tema aparte es el final. Es cierto que deja con muchas ganas de más, pero es que… ¿Hola? ¿Qué final es ese? Bien, y digo
final por decir algo, porque parece que la autora tenía que cortar la historia por algún lado y no sabía por donde, así que cerró los ojos y cortó por la mitad una escena.
Otro aspecto que no me ha gustado demasiado es su traducción en ciertos momentos. Pero, más que la traducción de este libro en particular, es la traducción hacia el catalán en general. A ver, por lo

general el catalán es una lengua que suena bastante “fina”, y cuando se trata de palabras malsonantes e insultos queda obsoleta. Así que perdonadme si cuando estoy inmersa en una historia y dos personajes jóvenes empiezan a discutir, no me creo que entre ellos se digan
ruc,
beneit,
carallot o algo por el estilo que solo dicen los abuelos en los pequeños pueblos de montaña.
Vamos, y tampoco nadie dice quelcom a no ser que sea un dinosaurio o un fantasma del siglo pasado. Y entiendo al traductor
(a excepción de lo de quelcom, eso me parece ridículo), al fin y al cabo si estás traduciendo hacia el catalán deberías mantener la lengua, pero
la realidad es que casi nadie usa esos insultos, por lo que el texto pierde naturalidad y distrae al lector.
Quiero dejar algo claro:
a pesar de los contras que he mencionado por aquí arriba, he disfrutado mucho de la lectura. Quizá no haya sido el bombazo que esperaba, pero es una historia tremendamente adictiva y entretenida a la que merece la pena darle una oportunidad. Además,
la edición catalana de La Galera es una preciosidad; no solo se ha mantenido la portada original (que me parece todo un acierto), sino que además el libro está repleto de pequeñas ilustraciones. Estoy deseando adentrarme en las páginas de Zafiro, veremos qué nos depara Kerstin Gier en el siguiente libro.
— ¿Que se me pasará? —Aunque en realidad tenía ganas de ponerme a chillar, me
obligué a hablar despacio y claro—. ¿Pasará también el hecho de que acabo de
matar a un hombre? ¿Pasará también que mi vida haya dado un giro de trescientos
sesenta grados de la noche a la mañana? ¿Pasará también que un maldito engreído
con el pelo largo y medias de seda que toca el violín no tenga otra cosa que
hacer que darme órdenes sin parar aunque hace un momento haya salvado su
asquerosa vida? Si me lo preguntas, ¡te diré que no me faltan motivos para
vomitar! Y, por si te interesa, ¡tú eres uno de ellos!